May 14, 2009
Un día muy padre
Por Mar Muñoz-Visoso
En la tradición católica los padres de familia siempre han sido honrados en la fiesta de San José, esposo de María. En España, así como en Italia, Portugal, Bolivia y Honduras todavía se celebra el Día del Padre el 19 de marzo, uniendo de esta manera la tradición religiosa a la cívica. Sin embargo, en la mayoría de países Latinoamericanos este día se celebra el tercer domingo de junio, originalmente el 19 de junio, siguiendo la tradición norteamericana iniciada por Sonora Smart Dodd en Spokane, Washington, en 1910.
Sonora, así como las autoridades civiles que institucionalizaron esta celebración décadas después, reconocieron necesidad de honrar a todos los buenos padres de familia, cuyos sacrificios pasan a menudo desapercibidos, con un día especial en la misma manera en que honramos a nuestras mamás en el Día de la Madre.
Realmente les debemos esta celebración de agradecimiento y recuerdo. Pero creo que la sociedad y la Iglesia les debe algo más. La figura del padre es fundamental en la familia, y los padres felices y comprometidos hacen una gran diferencia.
La paternidad, sin embargo, es una responsabilidad a la que muchos hombres se lanzan sin prepararse o pensar, muchas veces con la sensación de que simplemente les "ha sucedido". Como decía el padre de un amigo mío, "a mí me enseñaron de todo en la escuela, pero a ser padre no me enseñaron".
La mayoría de los padres que conozco han hecho el aprendizaje sobre la marcha, y debo decir que lo hacen bien. Sin embargo, como con toda vocación, hace falta un proceso de aprendizaje y discernimiento así como buenos consejos y un poco de acompañamiento.
Este aprendizaje comienza en casa con la experiencia que se tiene del propio padre, de su presencia o de su ausencia, de su implicación y actitud ante los retos que ha de enfrentar la familia.
Idealmente, la reflexión sobre la paternidad (y maternidad) debería ser parte de todo curso de preparación matrimonial que se precie. Los programas escolares y de educación religiosa, los de pastoral juvenil y universitaria también deben buscar formas de incluir este tema en sus programas de formación.
La gran mayoría de los latinos todavía asume que matrimonio y familia-y por tanto la paternidad/maternidad- van inseparablemente unidos. Si no me creen pregúntenle a la Oficina del Censo. Los matrimonios hispanos tienden también a permanecer juntos en mayor ratio que los de otros grupos. Sin embargo, también existen porcentajes elevados de nacimientos fuera del matrimonio y de niños que están siendo criados por un solo miembro de la pareja, principalmente por madres solteras.
Necesitamos ayudar a los hombres a ver el don que es y las responsabilidades que trae la paternidad, pero también sus satisfacciones. Animarlos a que entren en ese compromiso de forma entusiasta.
A menudo los hombres, especialmente los jóvenes, están sedientos de todo aquello que les afirme en su masculinidad y que los aleje de experiencias negativas de paternidad y de machismo que puedan haber experimentado o con las que crecieron. Buscan consejo honesto que les ayude a entender qué se espera de ellos como padres, o futuros padres, especialmente en un mundo donde los roles han cambiado y las responsabilidades tradicionales de padres y madres ya no están tan marcadas. Las iniciativas más eficaces de las que he sido testigo son aquellas que mezclan la teoría con una buena dosis de diálogo, de hombre a hombre y de mujeres a hombres y viceversa.
En casa, pequeñas muestras de afirmación y gratitud siempre llegan lejos (¿verdad cariño? Por cierto, aquí tienes la lista del mandado…)
Felicidades a todos los hombres que dan cada día lo mejor de sí mismos a sus familias; a los padres que a pesar de dificultades y defectos no se rajan y continúan ahí al pie del cañón; y a todos aquellos que deciden entrarle al asunto, aun cuando la fiesta la comenzaron otros.
Ustedes son los héroes silenciosos de la sociedad actual, el San José de las sagradas familias de hoy.
Mar Muñoz-Visoso es subdirectora de prensa y medios de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos
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