Síntesis
Archdioces of Milwaukee Print Logo  

Sínodo sobre la Sinodalidad

Comunión, Participación y Misión

English | Español

 

Síntesis del Sínodo sobre la Sinodalidad  

 

30 de junio, 2022

Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles

Introducción

En respuesta a la convocatoria del Papa Francisco en la que se nos invitó a participar en el Sínodo internacional sobre el tema de la sinodalidad, Caminemos juntos, el arzobispo Jerome E. Listecki pidió un período de consulta con el pueblo de Dios en la Arquidiócesis de Milwaukee.  El domingo 17 de octubre de 2021, se celebró una Misa de apertura del Sínodo en la que participaron representantes del presbiterio, órdenes religiosas de hombres y mujeres, además de fieles laicos.  Luego se llevó a cabo un período de consulta local que terminó a mediados de junio de 2022. 

La Arquidiócesis de Milwaukee se compone de diez condados en el sureste de Wisconsin, que abarcan 4,758 millas cuadradas y una población de 2,354,807, de los cuales 533,962 son católicos registrados en 189 parroquias.  Debido al tamaño geográfico de la arquidiócesis, compuesta de importantes poblaciones urbanas, suburbanas y rurales, se empleó un enfoque multifacético para llegar a la mayor cantidad de personas posible.  Los formatos de consulta incluyeron:

  • Una herramienta de encuesta en línea, disponible en inglés y español, que permitía el anonimato si se deseaba.
  • Sesiones de escucha parroquial, organizadas por facilitadores o equipos parroquiales
  • Conversaciones individuales con católicos y no católicos
  • Consulta con el Consejo Pastoral Arquidiocesano, así como con la Comisión de Implementación del Sínodo Arquidiocesano, que organizó el Sínodo local 2014 para la Arquidiócesis de Milwaukee
  • Sesiones de escucha y procesos de consulta en los campus universitarios
  • Sesiones de escucha vía Zoom realizadas por apostolados y grupos católicos y no católicos
  • Sesiones de consulta con residentes de personas mayores y centros de vivienda asistida
  • Discusiones con sacerdotes, diáconos y agentes pastorales laicos/ministros eclesiales laicos
  • Sesiones de escucha específicas para católicos de la raza negra
  • Sesiones de escucha realizadas en español
  • Sesiones con un proceso especializado para los miembros de la comunidad sorda

El proceso de consulta

La arquidiócesis envió una invitación a todas las parroquias y sacerdotes, invitándolos a participar en la consulta utilizando los formatos que mejor se adaptaran a sus comunidades particulares y a los miembros de la parroquia.  También se exhortó a las parroquias a realizar consultas más allá de sus muros parroquiales y llegar a sus vecindarios, y muy especialmente, a las personas a quienes, de lo contrario, no podrían participar.  Se ofrecieron sesiones de capacitación, además de materiales que podrían personalizarse para cada parroquia, organización o apostolado.

En el proceso individual en línea, se hizo una serie de preguntas demográficas para evaluar el alcance de la consulta diocesana.  El análisis mostró un equilibrio saludable entre hombres y mujeres, así como una variedad de grupos mayores de 30 años.  Los diez condados de la Arquidiócesis de Milwaukee estuvieron bien representados.  La mayoría de los participantes a través de la encuesta en línea se identificó como blancos y no hispanos; por lo que se llevaron a cabo sesiones de escucha específicas para grupos de raza negra e hispanos con el fin de obtener una mayor respuesta.  La mayoría de los que participaron en la consulta diocesana se identificaron como bautizados católicos.  Muchos practican su fe regularmente; un número menor se ha unido a otra denominación o ha dejado de practicar su fe por una variedad de razones, principalmente debido a su indignación hacia la Iglesia por las revelaciones de abuso sexual del clero de menores, su frustración con las enseñanzas de la Iglesia en el área de la ética sexual, sus experiencias personales de rechazo en las comunidades parroquiales en tiempos de necesidad, y otros dejaron de practicar su fe una vez alcanzaron su edad adulta o durante la pandemia de Covid-19.

Se hicieron preguntas adicionales sobre la relación personal del participante con Dios, con la Iglesia, y cómo la Iglesia podría ayudarlos a crecer en su vida de fe.  La gran mayoría de los que participaron manifestó tener una relación cercana y amorosa con Dios.  Los participantes hablaron sobre sus experiencias con la oración diaria a través de las oraciones atesoradas de la Iglesia, la oración conversacional, la oración con las Sagradas Escrituras y la vida litúrgica de la Iglesia.  Muchos expresaron su sed por tener disponibles mayores oportunidades de formación en sus comunidades parroquiales y apostolados, incluido el deseo de estudios bíblicos, oportunidades de formación de adultos y grupos para compartir la fe. 

A través de la consulta en línea se realizaron las siguientes preguntas sinodales:

  • ¿Cuáles son dos de los mayores desafíos que enfrentan las personas en el sureste de Wisconsin?
  • ¿Dónde y cómo se vive y predica el Evangelio de manera efectiva en la Arquidiócesis de Milwaukee? ¿En qué momentos es evidente que sabemos caminar juntos? ¿Qué ejemplos puedes dar?
  • En la Arquidiócesis de Milwaukee, ¿cuándo son los momentos y ocasiones en que NO se vive ni se predica el Evangelio de manera efectiva? ¿Cuándo no escuchamos o no caminamos con la gente? ¿Cómo podemos crecer?
  •  ¿Cómo podría la Iglesia católica caminar mejor contigo y con los demás? ¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu Santo para crecer en nuestro "caminar juntos"?
  • Si pudieras compartir una cosa con el Papa Francisco, ¿qué sería?

Los procesos de consulta y escucha empleados por las parroquias, apostolados y grupos variaron dependiendo de la naturaleza y la composición del grupo, los dones y el enfoque del grupo, y la sabiduría de quienes organizaron las sesiones.  Muchos emplearon el proceso descrito por la USCCB, que incluía preguntas sobre:

  • La pregunta fundamental: ¿Cómo está sucediendo este "caminar juntos" en su Iglesia local?  ¿Qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer en nuestro "caminar juntos"?
  • Escuchar
  • Expresar nuestra opinión
  • Compartir la responsabilidad de nuestra misión común y compartir la autoridad y la participación
  • Discernir y decidir
  • Celebrar
  • ¿Cómo estamos escuchando la voz del Espíritu Santo hoy?

En total, 1,842 personas participaron en la fase diocesana de consulta en la Arquidiócesis de Milwaukee:

  • 1.042 personas participaron en el proceso de participación individual en línea
  • 69 personas enviaron comentarios a través de cartas, correos electrónicos y llamadas telefónicas
  • 731 personas participaron en sesiones grupales, realizadas en persona o vía Zoom, en parroquias, organizaciones y otros apostolados

Se expresó un gran entusiasmo en y a través del proceso, pero también se observó un cinismo significativo de parte de algunos participantes de que sus voces serían escuchadas.     

 

Temas clave del proceso de consulta de la Arquidiócesis de Milwaukee

 

Uno: La misión social de la Iglesia

Una de las formas en que la Iglesia camina bien con las personas es en y a través de su misión social, particularmente a través de las obras de misericordia corporales y espirituales, y el compromiso de la Iglesia en favor de los pobres.  La gran mayoría de los participantes respondieron "muy de acuerdo" o "de acuerdo" a la declaración: "Creo que la Iglesia Católica ayuda a los necesitados y a los marginados".  En las respuestas descriptivas, los participantes elogiaron los ministerios de servicio a los más necesitados en la Arquidiócesis de Milwaukee.  Se ofrecieron grandes elogios para Capuchin Community Services, la Sociedad de San Vicente de Paúl, Caridades Católicas, Kinship Community Food Center (Riverwest Food Pantry), Franciscan Peacemakers, St. Ben's Community Meal, los Caballeros de Colón y la Sociedad del Niño Jesús.  La Arquidiócesis de Milwaukee tiene una gran cantidad de ministerios de servicio, que incluyen centros de recursos para el embarazo, despensas de alimentos, programas de alimentación, ayuda a las personas indigentes, y ministerios para personas mayores y enfermos.

Dos: La educación católica y la formación cristiana

La educación católica fue identificada como otra forma en que la Arquidiócesis de Milwaukee camina bien con la gente.  La arquidiócesis está bendecida con 85 escuelas primarias católicas, 16 escuelas secundarias católicas y 5 colegios y universidades católicas.  Las Escuelas Católicas Seton (Milwaukee), las Escuelas Católicas de Siena (Racine) y la Escuela de San Antonio (Milwaukee) fueron identificadas como escuelas católicas importantes que sirven a muchos niños de familias marginadas.  Las escuelas católicas siguen siendo un ministerio esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia, donde se da la bienvenida a niños de todo origen y fe y se apoya a todas las familias.

Por otra parte, la gran mayoría de los niños católicos están matriculados en escuelas católicas.  Más que nunca, los padres necesitan el apoyo de la Iglesia para formar a sus hijos en la fe.  Se expresó preocupación por la calidad de los recursos catequéticos, lo que refleja el deseo de un mayor apoyo a los programas parroquiales de formación cristiana.

Se valoraron muy positivamente los procesos y programas que ayudan a los adultos a profundizar su vida de fe, particularmente los estudios bíblicos, los pequeños grupos de discipulado para compartir la fe y las oportunidades de formación.  Las personas más jóvenes son menos propensas a presentarse a los programas y eventos parroquiales; la Iglesia hace bien en usar la tecnología para llegar a ellos. La "Biblia en un año" del P. Mike Schmitz, los podcasts y las aplicaciones telefónicas son maneras positivas en que se está usando la tecnología.

Tres: Las familias

Muchos de los que participaron en la consulta diocesana expresaron su preocupación de que menos familias jóvenes, niños y adolescentes participan en la Misa, y en la vida de la parroquia.  Los padres lamentan que sus hijos adultos han abandonado la Iglesia formalmente o ya no practican su fe católica.  A los abuelos les preocupa que sus nietos no sean bautizados.  Las personas expresaron que no saben cómo traer a sus hijos y nietos de vuelta a la fe católica, y se sienten impotentes. 

Los padres de niños pequeños expresaron lo desafiante que puede ser participar en la Misa dominical.  Aunque se reconoció que algunas parroquias hacen grandes esfuerzos para dar la bienvenida a las familias de niños pequeños.  Sin embargo, la Iglesia puede hacer más para ayudar a las familias de niños pequeños, particularmente a las familias con niños menores de cinco años.

Algunos padres hablaron sobre cómo se les dificulta motivar a sus adolescentes a asistir a Misa y a participar en la formación cristiana.  El número de los candidatos para el sacramento de la Confirmación continúa disminuyendo.  Se debe poner mayor énfasis en cómo involucrar a los jóvenes y adultos jóvenes en la fe. Las iniciativas como Brew City Catholic y Cor Jesu fueron elogiados por atraer a los jóvenes adultos más profundamente a la identidad católica y el discipulado.

Muchos señalaron el efecto profundo del aborto en la familia y en la sociedad, reconociendo que las mujeres que viven en la pobreza y las mujeres de color, de manera desproporcionada, sienten que no cuentan con apoyo en un embarazo no planificado. El aborto ha contribuido poderosamente a la creación de una "cultura de la muerte", en la que se ignora el valor intrínseco de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.  Los participantes hicieron un llamado a la Iglesia para que cuide a las mujeres y los niños durante el embarazo, y brinde comunidades de apoyo y asistencia a las mujeres con niños pequeños, especialmente a las madres solteras.

Cuatro: La vida litúrgica de la Iglesia

Se expresó preocupación por la disminución de la asistencia a Misa, y el hecho de que la asistencia a Misa en muchas parroquias no se ha recuperado después de la pandemia de Covid-19. 

En las parroquias de la Arquidiócesis de Milwaukee se encuentran reflejadas la diversidad de culturas y expresiones religiosas.  Las personas experimentan a Dios en la liturgia de diferentes maneras.  Para algunos, la Misa tradicional en latín, el retorno a las prácticas devocionales y el uso de la música sacra les ayuda a encontrarse con lo sagrado.  Se expresó frustración, confusión y enojo por la reciente instrucción del Vaticano de limitar estas prácticas, mientras que se hace poco para limitar los abusos litúrgicos en otras parroquias.

Otros están profundamente preocupados de que ven un retorno a las prácticas devocionales, y les preocupa que se estén rechazando las reformas litúrgicas del Vaticano II. Independientemente de las preferencias individuales, hubo un acuerdo general sobre la importancia de que la liturgia se celebre bien, con esmero y preparación de antemano por parte del celebrante y los ministros.

Se identificó que las homilías son de suma importancia para nuestros participantes.  Muchos comentaron que sus sacerdotes ofrecían homilías bien fundamentadas y preparadas.  Otros se sintieron frustrados por la mala preparación, el contenido altamente teológico "como tomado de un libro de texto", y las predicaciones mediocres.  Algunos participantes quieren que se abarque desde el púlpito problemas sociales y la manera en que ellos, como fieles laicos, deben involucrarse en estos asuntos.  Sin embargo, otros sintieron que los problemas sociales y la política no tienen lugar en la liturgia, y deben evitarse por completo.  Muchos recomendaron la capacitación continua del clero en homilética.

Cinco: El racismo

Milwaukee, junto con sus comunidades circundantes, sigue siendo una de las ciudades más segregadas racialmente en los Estados Unidos.  Esto se refleja en los barrios, en las escuelas, en los medios de comunicación y en nuestras parroquias.  Los miembros de nuestras comunidades católicas de raza negra recuerdan con dolor el cierre de las parroquias y escuelas católicas en el lado norte de Milwaukee en la década de 1990, a causa de la disminución de la población católica en la ciudad.  Esto redujo sustancialmente los esfuerzos de evangelización en las comunidades urbanas que tenían una mayor presencia de afroamericanos.  Por otro lado, la comunidad de inmigrantes africanos de Milwaukee está creciendo, creando más diversidad en nuestras comunidades parroquiales.

Milwaukee es también hogar para muchos grupos isleños asiáticos y del Pacífico.  Algunos grupos están más establecidos, como las comunidades de origen filipino, vietnamita, hmong y laosiano.  Otros grupos llegaron más recientemente a los Estados Unidos, incluidos los grupos de refugiados de Birmania (Myanmar).  La parroquia de St. Michael, Milwaukee y las parroquias del norte de Sheboygan recibieron muchos elogios por acoger a los grupos isleños asiáticos y del Pacífico.

Más de 30 parroquias en la arquidiócesis tienen un ministerio hispano establecido, siendo una de las poblaciones en crecimiento más grandes en el sureste de Wisconsin.

La mayoría de los participantes en la consulta diocesana plantearon el racismo y la justicia racial como una de sus dos preocupaciones principales.  Se expresó especial inquietud por la comunidad de raza negra, ya que los participantes de todos los grupos demográficos reconocieron que sus hermanos y hermanas de color enfrentan barreras desproporcionadas y mucha falta de apoyo. 

Por otro lado, la pandemia de Covid-19 provocó un aumento del racismo hacia las personas y grupos de ascendencia asiática. 

El racismo, incluido el deseo de alcanzar la justicia racial, fue una de las principales preocupaciones planteadas en el proceso de consulta del Sínodo 2021-23.

Seis: La violencia y el crimen

Los participantes de todos los grupos demográficos y de todas las áreas geográficas expresaron su preocupación por la creciente violencia.  En nuestras zonas urbanas, la violencia armada ha aumentado a un ritmo alarmante, con un número récord en la muerte de niños y jóvenes por armas de juego, a menudo causado por otros niños y jóvenes.

También se identificó como un motivo de gran preocupación la conducción temeraria o manejo imprudente, particularmente en las áreas urbanas de la arquidiócesis.  Los niños, los jóvenes y los transeúntes inocentes son a menudo las víctimas de la conducción imprudente y las carreras callejeras. 

Algunos participantes señalaron el impacto de la pobreza intergeneracional, el encarcelamiento, la falta de viviendas asequibles, el desempleo, las barreras educativas, las preocupaciones por la falta de seguridad, el abuso de sustancias, los problemas de salud mental y el abuso y el trauma en nuestras áreas urbanas, y cómo esto crea un entorno en el que prolifera la violencia.

Siete: La asistencia a los marginados y el llamado a la integración en la vida de la Iglesia

Al responder a las preguntas, "En la Arquidiócesis de Milwaukee, ¿cuándo son los momentos y ocasiones en que NO se vive ni se predica el Evangelio de manera efectiva?"  y "¿Qué espacio hay para escuchar la voz de las minorías, los descartados y los excluidos? ¿Identificamos prejuicios y estereotipos que dificultan nuestra escucha?"  muchos participantes consideran que aquellos que se identifican como LGBTQIA + se encuentran entre las personas que son parte de los marginados en la Iglesia. 

Hubo algunos que expresaron que sienten que la Iglesia está "alejada de la realidad" del mundo, y opinan que este es un tema clave en el que hay una desconexión con los jóvenes, quienes ven esto como un tema prominente de justicia social, por lo que desconfían en gran medida de las instituciones. Otros articularon su comprensión y apoyo de la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad humana, que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, y la actividad sexual es un don de Dios para vivirse dentro del sacramento del matrimonio.  También se expresó que muchos no entienden la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad humana.  Se necesita un mayor cuidado pastoral, acercamiento y acompañamiento de la comunidad LGBTQIA +.

Los discapacitados, en particular los niños, se identificó también como otro grupo que es marginado en la Iglesia.  Todavía existen barreras que obstaculizan su plena participación en la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia, así como su acceso a la formación cristiana y a la educación católica.  Los padres de niños discapacitados, particularmente aquellos que se encuentran en el espectro del autismo o que experimentan otra neurodiversidad, no sienten que la Iglesia les apoya en sus esfuerzos para criar a sus hijos en la fe.

Es preciso redoblar los esfuerzos para atender a quienes padecen enfermedades mentales, cuyos efectos se han visto exacerbados por la pandemia de Covid-19 y por el consiguiente mayor aislamiento.  Cada vez estamos tomando más conciencia de que la salud mental y las enfermedades mentales abarcan todas las edades y etapas de la vida.  El clero y los agentes pastorales se encuentran en "primera línea" del cuidado pastoral, por lo cual se beneficiarían de una buena capacitación y recursos.

Las minorías raciales y étnicas, los indigentes, las mujeres, los encarcelados, los que regresan a la sociedad después del encarcelamiento, los inmigrantes y los refugiados también se identificaron como otros de los grupos que se encuentran marginados de la Iglesia.

Ocho: El clericalismo

El clericalismo fue una preocupación que se planteó constantemente tanto en el proceso de participación en línea como en las sesiones de escucha grupal.  La Iglesia fracasa en acompañar a su pueblo y proclamar el Evangelio cuando el clero abusa de su autoridad, y cuando no guía bien a sus fieles, debido a las siguientes razones:

  • Los sacerdotes tienen problemas de salud mental, clericalismo o abuso de su poder, y las preocupaciones de los laicos caen en oídos sordos
  • Los sacerdotes imponen sus propios estilos litúrgicos personales en una nueva comunidad parroquial, especialmente cuando son radicalmente diferentes del estilo de la comunidad.
  • El liderazgo parroquial y diocesano no refleja la diversidad de la Iglesia Católica ni se parece a aquellos a quienes sirven
  • El liderazgo parroquial, diocesano y global de la Iglesia escucha solo ciertas voces, particularmente aquellas que están de acuerdo con ellas, excluyendo las complejidades de las experiencias vividas de las personas
  • Hay una falta de transparencia sobre las finanzas parroquiales
  • Los sacerdotes discrepan abiertamente con la enseñanza de la Iglesia, causando confusión y escándalo, particularmente en cuestiones morales

Los participantes piden que el clero sea consistente en su doctrina moral.  Sienten que están recibiendo información contradictoria por parte del Santo Padre, los obispos y su clero local.  Ven una falta de comunicación en todos los niveles de la Iglesia, y piensan que los líderes de la Iglesia no están de acuerdo entre sí y ofrecen mensajes contradictorios.

El papel de la mujer en la Iglesia fue un tema bastante consistente en los comentarios que recibimos.  Si bien algunos participantes pidieron la ordenación de mujeres y hombres casados, una mayor cantidad expresó el deseo de ver a las mujeres sirviendo en roles de liderazgo en la Iglesia que no requieren ordenación.  Esto incluye el deseo de que las mujeres puedan tener puestos de liderazgo tanto en el Vaticano como en las oficinas diocesanas, y que puedan tener una mayor participación en la toma de decisiones.

Muchos también señalaron la importancia de aprovechar los dones de los fieles laicos y utilizar sus dones y talentos, así como sus habilidades educativas y profesionales. 

La Iglesia haría bien en profundizar en la formación humana de los seminaristas, así como en la formación humana continua del clero en áreas como:

  • La colaboración con los laicos
  • El liderazgo compartido de forma apropiada
  • El trabajo con mujeres
  • Las buenas habilidades de comunicación
  • La resolución de conflictos

Nueve: La división y falta de discusión civilizada

Muchos participantes observaron una mayor impaciencia, intolerancia general y falta de voluntad para escucharse unos a otros en la sociedad.  Algunos comentaron cómo las creencias personales sobre las elecciones políticas y la pandemia de Covid-19 han destrozado a familias y amistades.  Hay un aumento general en la demonización de aquellos que no comparten las mismas opiniones.

Las crecientes divisiones en la sociedad y la falta de capacidad para hablar entre sí de manera civilizada se han extendido a la Iglesia.  Muchos afirmaron y expresaron su aprecio por el Sínodo Arquidiocesano de 2014 y el Sínodo de la Sinodalidad de 2021-23.  No sabemos caminar juntos cuando no invocamos y escuchamos al Espíritu Santo, y no vemos la dignidad plena de los demás como hijos amados de Dios.

Diez: El abuso sexual de niños y adultos vulnerables

Además del racismo, se planteó que el abuso sexual de niños y adultos vulnerables es otra de las áreas en la que la Iglesia ha fallado gravemente.  Muchos creen que el liderazgo de la Iglesia no entiende completamente el daño causado a las víctimas/sobrevivientes y sus familias, y al pueblo de Dios en su conjunto.  Si bien algunos reconocieron los esfuerzos que la Iglesia ha hecho en la prevención del abuso sexual, muchos siguen escandalizados por la reasignación de sacerdotes perpetradores y el encubrimiento del abuso sexual infantil.  Algunos han perdido totalmente la confianza. Los participantes pidieron una mayor transparencia y rendición de cuentas por parte de los líderes de la Iglesia.

Varias víctimas/supervivientes y sus familias participaron en el proceso de consulta local.  Algunos expresaron que aún no han podido sanar las heridas causadas por el abuso que sufrieron, y no están seguros de que alguna vez podrán lograrlo.  Aunque el abuso haya ocurrido hace décadas, las víctimas/sobrevivientes describieron sentimientos de dolor, ira, vergüenza, tristeza y aislamiento.  Muchos describen sentirse ignorados o excluidos en la Iglesia, tratados como una responsabilidad legal en lugar de verlos como un hermano o hermana amado en Cristo que fue profundamente herido.

Los participantes pidieron:

  • Mayor responsabilidad y transparencia por parte del liderazgo de la Iglesia
  • Más atención pastoral y acompañamiento de las víctimas/sobrevivientes de abuso sexual y sus familias
  • Formación para sacerdotes y agentes pastorales en una atención pastoral que sea sensible a las personas que sufren por causa de traumas

 

Nota adicional: Diálogo ecuménico e interreligioso

Aunque fue una pequeña cantidad de participantes, algunos individuos pertenecientes a otras tradiciones de fe ofrecieron observaciones como parte del Sínodo sobre la Sinodalidad.  Se señaló la importancia del diálogo ecuménico e interreligioso permanente, así como el deseo de trabajar juntos en asuntos y preocupaciones comunes que enfrentan nuestras comunidades.

Nuestros hermanos y hermanas judíos señalaron: "El Sínodo de 2023 debe afirmar el compromiso de la Iglesia Católica con el capítulo cuatro de NOSTRA AETATE. Este capítulo transformó el entendimiento de la Iglesia respecto a su relación con los judíos y el judaísmo. Esta declaración aún no se ha asumido plenamente en el catolicismo global debido a que el aumento del antisemitismo continúa en muchos lugares.  Por lo tanto, siguiendo el compromiso contraído a través del Acuerdo Fundamental entre la Santa Sede y el Estado de Israel, todos deberíamos denunciar públicamente esta creciente expresión de antisemitismo. Asimismo, la Iglesia Católica debe evaluar introspectivamente su programación formativa y expresiones litúrgicas en busca de cualquier vestigio de esta tradición que ha perdurado por siglos dentro de la Iglesia, una tradición que el Papa Juan Pablo II claramente calificó como pecaminosa."

Conclusión

El proceso de consulta diocesana para el Sínodo sobre la Sinodalidad 2021-23 fue fructífero para la Arquidiócesis de Milwaukee.  Si bien algunos desconfiaban de que se escucharían o se incluirían sus comentarios en el informe, muchos expresaron su agradecimiento por la oportunidad de participar en este diálogo.  Asimismo, muchos expresaron su profundo amor por la Iglesia.

En 2013, el arzobispo Jerome E. Listecki convocó un Sínodo arquidiocesano, el cual comenzó con su carta pastoral sobre eclesiología, ¿Quién dicen ustedes que soy yo?  El fin de semana de Pentecostés de 2014, más de quinientos delegados y observadores se reunieron en representación de parroquias, sacerdotes, diáconos, comunidades religiosas, seminaristas, escuelas, instituciones de educación superior y centros de atención médica, así como representantes de jóvenes y observadores de denominaciones religiosas que han colaborado con la Iglesia Católica para el bien común de nuestra sociedad.  De este Sínodo surgieron ocho prioridades pastorales:

Identidad católica

  • La liturgia
  • La diversidad cultural

Evangelización

  • La evangelización
  • La formación
  • La enseñanza social católica
  • El matrimonio y la familia

Servicio

  • El servicio
  • El liderazgo

Muchos de los temas señalados en esta Síntesis para el Sínodo sobre la Sinodalidad 2021-23 concuerdan con nuestras prioridades pastorales sinodales a nivel local.  Al concluir nuestro proceso de consulta diocesana, nos comprometemos nuevamente con estas ocho prioridades pastorales, así como con:

  • La protección de niños, jóvenes y adultos ante cualquier tipo de abuso o maltrato, especialmente el abuso sexual
  • La educación católica
  • El ministerio hispano
  • El ministerio para los católicos de la raza negra
  • El ministerio para los católicos sordos y personas con problemas de audición
  • El ministerio para los católicos asiáticos y del Pacífico
  • Ministerio de Nativos Americanos
  • Las relaciones ecuménicas e interreligiosas
  • La planificación parroquial
  • Las vocaciones

La Iglesia se beneficiaría enormemente de ofrecer más oportunidades para el diálogo y la escucha.  La sinodalidad, el proceso de caminar juntos, es una oportunidad para que trabajemos juntos – clero, religiosos y laicos – en la proclamación del mensaje salvífico de Jesucristo en nuestro mundo.

 

Back to Main Page

Para obtener más información, o si tienes alguna pregunta:

Comunícate con Susan McNeil,
Directora de Implementación del Sínodo de la Arquidiócesis de Milwaukee
al 414-758-2214 o mcneils@archmil.org.

 

This site is powered by the Northwoods Titan Content Management System
X
 

The Archdiocese of Milwaukee

3501 South Lake Drive
St. Francis, WI 53235

Phone:  (414) 769-3300
Toll-Free: (800) 769-9373
Fax:  (414)  769-3408